lunes 23 de junio de 2008

Testamento Suicida -Confesiones Parte I-

Me contaba una conocida que estaba leyendo un libro de esos de autoayuda (me reservo los comentarios obvios). En el libro aparentemente hay un capítulo donde el autor incluye cartas de suicidio y cartas escritas por personas que estaban cerca de morir por algún tipo de enfermedad terminal. La idea del asunto era demostrarle al lector todas las cosas que se guarda la gente toda una vida y se espera hasta el final para decirlas, cuando ya es muy tarde... Realmente es una de esas tonteras que uno no se plantea, aunque sean tan evidentes. Desde entonces, en los momentos más inusuales, de manera inconsciente, he estado recordando y anotando mentalmente muchas de esas cosas que probablemente no le diría a nadie excepto que me estuviera muriendo. Es una idea aterradora y al mismo tiempo como que te da una sensación de libertad... Le estuve dando vueltas a la idea de publicarlas, porque es imposible no exponerse a burlas, bromas, humillaciones, enojos y demás reacciones negativas cuando uno dice cosas que no diría excepto que no tuviera nada que perder. Sin embargo, decidí arriesgarme, así que aquí les va mi testamento suicida, sin un orden particular.

Para la Chica del carro Scout: Durante todos esos años fuiste mi mejor amiga. La confidente, la conspiradora, la de los cigarritos de los domingos, la paño de lágrimas, con la que me quejaba de la vida y los hombres, con la que me reía de tantas cosas... El año pasado estuve a punto de llamarte para tu cumple, en navidad, en año nuevo... No sabía qué decirte y la verdad estaba enojada. Conforme va pasando el tiempo y se va limpiando la ira, me doy cuenta de que igual sigo sintiendo un cariño grandototote por vos. Realmente con vos no sé qué fue lo que pasó. Por un lado me decían que ud había contando esto o aquello, por otro que ud se había acostado con él apenas yo me fuí, por otro lado que a ud la tenían para sacarme info y para vigilarme. Yo sé que a veces se te iba la lengua con los dos. Pero lo que realmente me alejó fue que cuando más te necesitaba preferías pasar tiempo con él que conmigo. Que el último día que te ví me arrimé a saludarte y me diste la espalda. Que me ocultabas más cosas de las que me decías. Como todos. Eso me hartaba, que me tomaran el pelo, porque aunque no supiera exactamente qué era yo podía oler los esqueletos en el armario. En cierto modo te extraño mucho. Porque sé la mujer cariñosa y compasiva que eres. Porque te ví hacer y decir cosas maravillosas en los mejores y peores momentos. Cuando paso frente a tu casa y te veo afuera siempre quiero detenerme y saludarte y ponerme a conversar como si nada hubiera pasado, como hacíamos siempre que pasábamos un tiempo distanciadas. Pero todo lo que yo escuché, más la cosas que yo misma vi, pesan mucho. No sé qué es cierto ni qué es mentira. Tal vez ya haya pasado demasiado tiempo. Eso pienso para todos. No importa. Sólo quiero que sepas que me da miedo hablarte porque no sé si me vas a mandar a la mierda. Me da miedo que empecemos a hablar y me cuentes cosas que no quiero saber. Yo sé, era incómodo para las dos. Quiero que sepas que significaste mucho para mí, y que cuando quieras puedes pasar y al rato podemos pasarla tuanis.

Para el Dr.: Vos siempre fuiste el que más quise de todos los amigos (después de Armando, ese es un caso especial). Quizás era porque eras diferente, no te metías con nadie, respetabas a todos (a tu manera, pero que yo veía muy claro) y estabas medio loco en ese sentido que era imposible sentarse con usted y no pasar el rato muerto de risa. Siempre sentí que eras un amigo fiel y cariñoso. Para mí, siempre vas a ser el más especial, por tu forma de ser y de actuar. Yo dejé de compartir el modo de vida, pero no dejé de compartir la amistad. Aquí he estado siempre. Pero cuando me fuí me dí cuenta de que igual nunca nos llamábamos. Mi error, supongo, con todos. Dejé que él fuera mi contacto con todos. Me encabronaba mucho que todos lo compadecían y lo apoyaban y que a mí nunca ninguno me llamó ni me buscó para preguntar ni siquiera como estaba. Puta, manda, yo sé que son cosas de compas, de maes, que las viejas a la mierda y los amigos primero, pero yo sí los consideraba a todos amigos (a vos, Arquitecto, también, ahorita hablamos). Es más, lo que más me da cólera es que ustedes mismos no sólo se daban cuenta de las chanchadas, sino que uds conspiraban todos juntos y siempre se cubrían las espaldas y hasta yo se las cubrí a ustedes. Me da un colerón que todos saben muy bien porqué me fui y que no tuvo nada que ver con Nino. Me da un colerón que ustedes sabían probablemente más chanchadas que yo, pero que que aún así la mala mujer fui yo, porque no soy hombre, porque no era compa, no era salchichón o mortadela o chorizo. Estaba bien que él hiciera cuanta chanchada hizo, pero no que yo escogiera hacer mi vida como yo quería. Pero realmente no importa, porque admito que yo tampoco me esforzé por mantener el contacto. No hay excusa ni disculpa que valga. Realmente te agradezco por aquel paseo a Palmares, por las fiestas en la finca de tus tatas, por los domingos animados, por los rides, por contestarme el otro día, por prestarme aquel libro, por hablar conmigo muchas tonteras y muchas cosas serias y por hacerme reír tanto. A vos también te guardo un montón de cariño, es como una caja oscura en alguna parte de mi mente donde están todos ustedes y no me gusta abrirla porque no sé si está llena de resentimientos o de cariño. Espero que seas un gran médico. Aquí estamos, cuando querás pasar y sentarte afuerita con un cigarrito (ya volví al vicio, era eso o dejaba la U -la muy drástica-).

Para la Enfermera: ok, jeje,al principio me caías mal. Al principio era porque yo era la única mujer del grupo (perdón pero Paula no contaba, nena, eras uno más de los chicos... y de las OTRAS mejor ni hablemos, ni crean que no sabía) y no me gustaba. Luego porque las primeras veces que estuviste en casa de él no hablaste con nadie. Además tenías cara de insoportable (el burro hablando de orejas). No sé ni cómo, pero luego del primer día que hablamos ya te quería. Era como si te conociera de siempre y te agarré un cariñotote enorme que no me explico. Supongo que es por tu actitud dulce y cariñosa, tan sincera y real. No se me olvida que la última vez que realmente estuve con ustedes, en la fiesta de cumple de mi ex-suegro del 2007, fuiste vos la que me rescató de las majaderías de aquella señora. Siempre me preguntabas que cómo estaba, me hacías sentir querida, eso valía un mundo para mí. Aquella vez que te ví en La Calle terminé llorando luego de despedirnos porque por primera vez sentí lo mucho que los extraño a todos. Gracias por haber sido tan buena conmigo. No tienes idea de lo que vale. GRACIAS. Siento mucho no haber llegado a conocerte mejor, pero para cuando llegaste yo ya prácticamente no estaba ahí. Para vos, aquí estoy cuando necesites lo que sea. No lo dudes.

Próximas entregas: para el Arquitecto, para Armando, para las OTRAS (mejor en general, uds saben quiénes son, montón se zorras, sometidas, mentirosas y problemáticas -menos vos, que tenés un pedazo de mi nombre en el tuyo, vos sos caso aparte-), para Columna, Flagelado y F.J. (en conjunto), para el Gordo, para el chico Harley, para los Bancas, para Generación 2001, para Anita, para mis padres, para mi hermana. Finalmente, punto y aparte y en una entrega especial: para Nino.

Realmente no sabía que tenía tantas cosas que decirle a mucha gente. Esto es sinceridad cruda y real. No busco nada con esto. Especialmente, esto no tiene NADA que ver con UD, así que ni haga caritas. Quizás simplemente me dí cuenta del montón de cosas que tengo guardadas, como vimos en un post anterior, y aunque a los involucrados no les importe, al menos sé que las dije, que no me fuí al otro mundo con ellas, que las dejé aquí, estampadas y no las arrastré por la vida, que a algunos todavía espero encontrarlos de vuelta en el camino, que a otros sólo quiero mandarlos a la mierda con ganas, que a otros sólo quiero exponerles sus chanchadas para que el mundo las vea, que al menos hice algún día un esfuerzo estúpido por arreglar los errores, por decir la verdad que nadie quiso contar... Que simplemente esta soy yo por dentro, a veces. Que no quiero tener nada más de qué arrepentirme el día que me muera.

domingo 22 de junio de 2008

Testamento Suicida

Si supieras que tienes una enfermedad terminal, o que te vas a atragantar mañana con el desayuno, o que en un mes te va a atropellar un borracho, o que te va a dar un infarto en 15 minutos, ¿Qué harías?... La gente que vive experiencias cercanas a la muerte siempre confiesa amores y rencores en sus últimos minutos, o piden perdón a Dios o al prójimo por sus errores, o mandan al carajo a los enemigos... Si supieras que te vas a morir pronto, que ya no tienes nada que perder, que puedes decir lo que sea, sin miedo al qué dirán, a las burlas, al odio, al resentimiento, ¿Qué dirías? ¿Cuáles serían tus últimas palabras?...

¿Recuerdan cuando se hacían los anuarios del cole, y la gente hacía el "Testamento"? Nunca hice uno, pero recuerdo haberlos leído: "le dejo a Fulanita el chicle mascado que le pegamos en el pelo a la prof de ciencias, le dejo a Menganito los mil besos que nos pegamos detrás de la soda, le dejo a Sutanito todas las tareas y exámenes que le copié..."

¿Qué pasaría si en lugar de todas esas estupideces cada ser humano en este planeta decidiera que la verdad es más importante ahora, en el presente, cuando todavía se puede hacer algo al respecto, cuando todavía se puede tener la oportunidad de alcanzar anhelos y sueños, cuando todavía se puede decir te amo o te odio y sentirte satisfecho por eso, cuando todavía puedes arreglar tus errores, cuando todavía puedes mandar al carajo a la gente que aborreces? Es hoy, en este instante, cuando vale la pena decir todas esas cosas que vas a desear haber dicho el día que te mueras. Aunque decir la verdad a veces parezca el fin del mundo, no lo es. El fin del mundo es el día que te mueras y no hiciste o no dijiste mil cosas que quisiste hacer o decir.

Testamento Suicida. ¿Qué dirías si supieras que vas a morir? ¿Qué tanto afectaría tu vida decir la verdad, revelar tus más oscuros o más brillantes pensamientos y sentimientos?

sábado 7 de junio de 2008

Un par de películas para criticar

Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian
No me he leído los libros, y probablemente nunca lo vaya a hacer. Me encantan las historias de fantasía y las épicas, pero este cuento en particular, además de su trasfondo religioso, no me llama tanto la atención. Sin embargo, dado que la primera entrega de esta saga fue una sorpresa tanto visual como entretenida, no lo pensé dos veces para ver la secuela. En este caso también me llevé una sorpresa, pero no una agradable. En primer lugar, se percibe que hay mucho trasfondo en la historia que no aclaran a los que no nos hemos leído los libros. Es interesante el traslape temporal ejecutado, pero nos dejan detrás del palo en numerosos aspectos. Visualmente deja muchísimo que desear considerando las técnicas actuales de animación: hay demasiadas escenas que parecen un juego de video de mala definición. La mayor parte de las batallas y las escenas emocionantes dejan una fuerte sensación de "esto ya lo he visto", lo cual es además vergonzoso puesto que muchas de estas escenas ya han sido ejecutadas maravillosamente en películas recientes del mismo género. El mensaje religioso no deja de sentirse, pero se pierde por completo el mensaje de bondad, amistad y perseverancia que nos transmitió la primera entrega. El reparto interpreta sus papeles de manera lenta y algo aburrida, pero se reconoce una leve mejora en la actuación de los jóvenes. Hay una escena donde dos bichos raros tratan de tentar a los buenos para hacer cosas malas, que me pareció excesivamente teatral, quizás muy "circo del sol" en comparación con el resto de la cinta. También me molestó que, a diferencia de la cinta anterior, en esta los chicos matan sin miramientos a sus enemigos humanos. Me parece inconcebible que en una época tan tumultuosa y dónde es imperativo inculcarle a las generaciones más jóvenes valores como la paz y la tolerancia, en esta película se represente el asesinato violento (de manera sutil pero clara) a manos de niños. Se rescata que entretiene, y que el Príncipe está guapetón. Por cierto, el mensaje al final, prácticamente recuerda cierta escena del Génesis que siempre me ha desconcertado... Juzguen ustedes.

Indiana Jones 4
¿Alguien sabe si el señor Steven Spielberg fue al colegio, a la U? ¿Será que este multimillonario jamás en su vida a leído una National Geographic, o visto ni un solo documental en la tele? ¿Será que la película le costó tan cara que no le alcanzaba para pagarle a alguien para que googleara información acerca de Perú? Al igual que Costa Rica en Jurasic Park, en esta cinta el aeropuerto de Perú es un gallinero, la gente son todos campesinos y la ciudad es una sucesión de chinchorros. Cierto que la película se desarrolla a mediados del siglo XX, pero me choca el relajo tercermundista que le encanta transmitir a este señor. Por otro lado, da pena ajena que al llegar a Perú la música que se escucha de fondo es música ranchera... Señor Spielberg, ¿no podía contratar ni siquiera a un niño de escuela para que le contara que México y Perú son países diferentes con culturas diferentes separados por casi medio continente americano? ¿No podía buscar ni siquiera un mapilla? (¿Será que la ignorancia yla incultura son contagiosas en Hollywood? Ya habíamos visto la historia que nos recetó Mel Gibson...). Luego llegan a lo que creo es Machu Pichu (una ciudad en la cima de una montaña), desde donde se ven las líneas de Nazca... las cuales están no sé a cuántos cientos de kilómetros de distancia y separadas por cadenas montañosas; es decir: desde Machi Pichu JAMAS se podrían ver las líneas de Nazca. Además, Nazca es una región completamente árida y relativamente bastante plana donde no llueve desde hace miles de años... Pero en esta cinta vemos las líneas de Nazca rodeadas de una selva tropical exhuberante. Luego hay una secuencia eteeeeerna de persecución en autos (¿verdad que cada vez las hacen más largas?), la cual se desarrolla en media selva... Las escenas que vienen para mí se pasaron de exageradas y ridículas... El asunto Tarzán y la escena del árbol incluso me hicieron sentir incómoda. Por otro lado, para variar los indios andan en taparrabos con plumas y gritando ieriieriieriierieri, agitando los brazos como desquiciados y haciendo muecas grotescas. Además, durante una parte de la cinta nos sentimos con una sensación de dejà vu, puesto que reciententemente en La Leyenda del Tesoro Perdido 2 se representó la misma búsqueda pseudoarqueológica... Existen miles de leyendas y misterios precolombinos en toda latinoamérica, pero parece que los gringos lo único que conocen de nuestra riqueza cultural es la dichosa leyenda del El Dorado. Será que todavía sueñan con encontrarlo. Curioso es que, en esta entrega la "chica" de la película es una señorona entrada en años y carnitas (muy guapetona, eso sí), y la ausencia de las típicas escenas candetes representadas en el pasado por Indi. Eso sí, me pareció ofensivo la actitudad de bobalicona que asume la señora cuando Indi le dice una típica línea de cerebro peniano. El final... El final es un final moderno para una película ambientada en el pasado. Realmente DEMASIADO exagerada, entretiene, se pasa bien el rato, pero no estuvo a la altura del Indiana Jones que conocimos. Pero a mí me gustó.