viernes 29 de febrero de 2008

Karaoke Colectivo con Iron Maiden

Un día después de que las entradas salieran a la venta, nos encontrábamos haciendo fila en un supermercado en Heredia. Faltaban 15 min para que cerraran las cajas y estábamos un poco preocupados de que no nos atendieran. Un par de muchachos con camisetas negras estampadas con la cara de Eddie (¿o Eddy? No estoy segura...) se encontraban casi de primeros en la fila. Una par de minutos después, pasaron a la par mía tirándose del cabello con las manos... Intercambié una mirada de pánico con Nino: ¿será que ya no hay entradas? ¡No puede ser! Salgo disparada y alcanzo a uno de los chicos:

- ¿Hey, qué pasa, ya no hay entradas?
-No, sí hay, pero sólo se pueden comprar con tarjeta
- Ahhhhhhhh bueno, gracias.

El chico sale huyendo y... entonces se me ocurre que yo pude haberle ofrecido comprarle la entrada... Una punzadilla de culpa me asalta en el pecho, pero lo dejo pasar. Regreso a la fila y le explico la situación a Nino. Noto cómo se le desdibuja el terror de la cara y lo suplanta una expresión de mayor tranquilidad. Más fila. Mucha fila. Fila eterna. Al fin, la caja.

- Buenas, ¿entradas para el concierto de Iron Maiden?
- Ajá, ¿para dónde sería?
- Platea, por favor.
- Nooo, platea está agotada. En este momento le ofrezco VIP y Sombra.
- Ahmm, esteee (interrogo a Nino con la mirada)...
- Muchacha, ¿nos da un segundo?
- Sí claro, nada más quédese a un lado de la fila y ya los vuelvo a atender.

- ¿Tons qué? Diay, será sombra, en gramilla no voy a ver nada.
Nino: - Sí, sí, llamemos a Manolo a ver si también le parece.

Nino: - ¿Manolo? Hey ya no hay entradas... (picture the answer) No, no, es broma. Sólo hay sombra y VIP. Ok. Ok. Eso estábamos pensando. Ok. Bueno. Ciao

En ese momento aparecen los dos muchachos de las camisetas negras con el bicho en la espalda. Intercambiamos la obvia conversación, intercambiamos el dinero correspondiente y compramos las entradas. Los chicos nos agradecen con el alma y todos nos sentimos eufóricos. Nos vamos para la casa a escuchar Fear of the Dark.


Mucho tiempo después....

Otra vez haciendo fila. Esta vez Manolo llegó primero con Luisillo, a las 7 a.m., para guardar campillo. Me escapo del brete a medio día, ya lista con mi camiseta negra. Llegamos en taxi al Estadio, mejor no preocuparse por dónde parquear mi hermoso armatoste. Gente con camisetas negras por todo lado. Me recuerda un pasaje de Harry Potter (sí, me gusta, ¿y qué?) dónde los magos invaden Inglaterra. Increíble. Jamás me imaginé que existieran tantísimos metaleros-rockeros en este país invadido por el reggueatón. Nos invade la emoción. ¡Qué chiva va estar esto!

Llegando al Estadio, es casi imposible caminar. Olor a heces y orina. Cerveza. Mota. De todo. Gente cantando, gente brincando, gente vomitando, gente ebria, gente sobria, gente cansada, todo tipo de gente de toda Centroamérica, todos hermanos, todos amigos; especialmente, todos eufóricos. Algunos pleitos menores, un par de coscorrones por aquí y por allá (en todo momento involucrados los guardas del Estadio, unos tipos que aplican la ley de la selva en todo momento, hasta con el más inocente de los corderos). Encontramos a Manolo en la fila. Vamos a almorzar. La Mc, la BK, 2x1, todo está lleno a reventar. El súper de la esquina, la lico del semáforo, lo que no está lleno está cerrado. Caminamos, nos topamos una soda. Lleno. Un lugar dónde venden pollo (guaca, pero ni modo). También lleno. Gente con camisetas negras por todo lado. Caminamos y caminamos hasta llegar al Mas. A un lado vemos un restaurante-bar donde terminamos comiendo un arroz cantonés indecente. Regresamos.

Fila. Fila. Fila. “MAIDEN, MAIDEN”, “¡PUERTA, PUERTA!”. Más fila. FILA. Los coros nacen y se apagan a cada instante, cada vez más intensos, más cercanos, más desesperados. Un señor extranjero vomita a mi lado. Se limpia el vómito del panta y del cuerpo con un pedazo de papel periódico. “¡PUERTA, PUERTA!”. Abren las puertas. Vamos entrando como de diez en diez. Fila de nuevo. FILA. FILA. FILA. Los que van subiendo arman show desde las gradas, enseñando las nalgas, el brassier, el pecho, levantando las manos con los dedos índice y meñique levantados... Todo un espectáculo a la tica. Una muchacha que no quiere enseñar nada recibe un coro diciendo: “Es un mae, es un mae”.Su acompañante la convence de levantarse la camisa. Otro coro ensordecedor responde: “OTRA, OTRA”. Vamos avanzando muertos de risa. Llegamos a la entrada, dónde nos quitan el agua que acabamos de comprar. Al tipo que va al frente le quitan el desodorante que lleva en el bolso y a la muchacha que tengo al lado le quitan la cámara fotográfica y la tiran al suelo con el resto de chunches “decomisados”.

Ya adentro, una señora muy corpulenta me requisa hasta los dientes. O sea, no era para tanto, mi ropa justa no requería semejante toqueteada. Nos ubicamos en el centro del centro. Súper bien. Un poquillo arriba, eso sí. Pero tenemos una panorámica genial del escenario, de la gramilla y del Estadio en general. En la fila adelante, unos niños escapados de la escuela. Atrás, atrás... Creo que no me fijé. Al lado, unas pintillas que se fumaron un puro tras otro de marihuana desde que llegaron. Me apestaron la ropa y el pelo. Me perdonan a los que les gusta, pero a mí esa porquería me parece que huele asqueroso. Del otro lado, otros compas. Esperamos. Esperamos.

Seguimos esperando. Me pega el sol de la tarde en la pura cara. Todos en nuestras camisetas absorbentes del calor, nos estamos asando. Me ahogo de la sed. Pago 1.500 colones por una Gin. Qué desgraciados. Esperamos. Esperamos. Más coros de “MAIDEN, MAIDEN”, pero aislados, apagados. Por los parlantes suena una mezcla ridícula de música electrónica con metal y rock. Los abucheos y aplausos para el DJ son intermitentes. Más espera. Nos entretenemos viendo a los que van entrado a gramilla. Entraban corriendo, también como de diez en diez, y cada cierto tiempo se caía alguno. No hace falta describir el abucheo y las risas del Estadio. Por todo lado, mucha gente pasó el rato lanzando botellas, cajas de pizza y basura en general a los que estaban más abajo. El público seguía la trayectoria de los proyectiles y emitían una exclamación cuando pasaban cerca de o “se volaban” a alguien. ESPERAMOS. Cantamos algo.

Se apagan las luces. Muchos coros, mucha expectativa, mucha energía. Empieza a cantar una muchacha desconocida, muy genérica. Muy plana. Muy... nada. La gente saltó y aplaudió al inicio de la primera canción, y al finalizar, todos en gradería nos volvimos a sentar. La presentación terminó sin pena ni gloria. Al menos demostramos que los ticos somos muy respetuosos, aunque al final de cada canción lanzábamos un coro estridente de “MAIDEN, MAIDEN”.

Finalmente, a lo que vinimos. Los gritos, los coros, los brincos... la estructura misma del Estadio vibraba con nosotros. Era como tratar de apagar fuego romano con agua, el calor no se apagó en ningún momento, más bien aumentaba continuamente. Los que estuvieron ahí saben que la experiencia no se puede poner en palabras. Una canción genial tras otra, coreadas todas de manera ensordecedora, haciendo incluso imposible distinguir la voz de Dickinson en medio del griterío. El sonido sí estaba un poco bajo, al menos para nosotros allá arriba. Al final, desde mi asiento, era como si fuéramos invitados privilegiados en un karaoke masivo dirigido por la banda, porque casi que sólo se escuchaba la música al fondo de los coros colectivos. Un mar de brazos y manos al aire llenaba la gramilla. Los juegos de luces en el momento oportuno dirigían los aplausos y coros. Mierda, este chunche se va a caer, qué hp, cómo se mueve este Estadio. Bueno, brincando no se siente. Todos nos abrazamos coreando Fear of the Dark. La ola. Otra ola. Todo un espectáculo. Se fueron casi sin despedirse. Creo que todos no podíamos creer que realmente había terminado.

Lo que aprendí: si tienes miopía, no te olvides de llevar los anteojos al concierto!!! De los señores lo único que ví fueron figuritas brincando por el escenario!!! Si no fuera por las pantallas no hubiera distinguido nada!!! (Bueno, a Eddie -ah, sí, ya me acordé cómo se escribía- sí lo ví bien).

"No todo lo que brilla es oro, ni todos los que andan errantes están perdidos"

Tolkien

miércoles 27 de febrero de 2008

Artículo Científico

Journal of Nonsense Medicine

2008, volumen 1: 1-5

Lilith Genesis et al.

Síndrome del Cerebro Peniano


Enfermedad de origen incierto que afecta a un alto porcentaje de la población masculina mundial. Estudios recientes han demostrado que también se puede expresar en las mujeres en diversos niveles y con algunas variantes en la sintomatología según se indica más adelante. Se ha determinado que la enfermedad es altamente contagiosa, con un índice de contagio de casi el 99% de los individuos expuestos a un foco de infección. La transmisión es de origen diverso, incluyendo estímulos en las vías olfativa, visual, táctil y auditiva. Investigaciones de avanzada han sugerido la existencia de individuos con resistencia a la enfermedad en diversos niveles, e incluso se han reportado casos excepcionales de inmunidad total. Sin embargo, los investigadores aún debaten la veracidad de esta afirmación, y admiten la posibilidad de que se trate de un grupo en peligro de extinción. Además, se señala que la orientación sexual no excluye a los sujetos de padecer algunos de los síntomas del síndrome del cerebro peniano*.

Dicho contagio puede ser tanto de tipo directo como indirecto, resultando de exposiciones incluso de corta duración y con casos particularmente graves en personas que han estado expuestas durante largos períodos de tiempo, ya que el agente infeccioso tiene un efecto acumulativo.

Los investigadores lamentan informar que no existe cura conocida.

La enfermedad fue descubierta por la autora de este artículo y un grupo de colaboradores, quienes determinaron que muchos de los problemas que estaban enfrentando en sus respectivas investigaciones eran causados por un agente infeccioso de origen desconocido cuya sintomatología fue denominada “síndrome del cerebro peniano”. Dichos síntomas son desencadenados por una reacción inmu-NO-lógica en el hospedero caracterizada por un esponjamiento del contenido de la cavidad craneal, e incluyen episodios frecuentes de tensión de los músculos del área de la entrepierna, secreciones uretrales recurrentes, lagunas mentales insistentes relacionadas con una tendencia al consumo excesivo de bebidas fermentadas y/o destiladas (y otras similares), verborrea, dislexia (principalmente expresada en una incapacidad moral para distinguir entre la verdad y la mentira), exageraciones e incongruencias, desórdenes del sueño, tortícolis recurrente por un uso excesivo y repentino de los músculos del cuello, trastornos de la vista que incluyen perturbaciones del enfoque ante la insistencia de los afectados de tratar de ver con un ojo en una dirección y con el otro en otra dirección (“bizcosidad”) o el deseo de tener ojos en la nuca. Obsesión con los deportes y los aparatos electrónicos y mecánicos. Regresiones a la etapa neonatal caracterizados por un deseo irrefrenable de ver, tocar y probar glándulas mamarias, especialmente las de gran tamaño. Algunos afectados descuidan la higiene personal y la de sus alrededores, mientras otros padecen de vigorexia y otros trastornos relacionados con una percepción desmesurada de su ego y/o de sus partes “privadas”. Algunos de los casos más graves expresan agresiones a la pareja y/o a terceros y/o a sí mismo.

El agente infeccioso parece tener una alta capacidad de adaptación biológica/tecnológica, ya que suele transmitirse del afectado a sus aparatos electrónicos y mecánicos, causando apagones y desperfectos de celulares y afines, borrado paranormal de archivos y todo tipo de información electrónica comprometedora, síndrome de abstinencia ante la incapacidad de utilizar dichos aparatos y paranoia del afectado para impedir que la pareja tenga acceso a los mismos.

El origen de la enfermedad es desconocido, pero se especula la intervención de factores tanto ambientales como genéticos que disparan la reacción inmu-NO-lógica. En el caso de los factores genéticos, estos parecen estar ausentes en los raros casos de inmunidad total a la enfermedad, pero no se descarta que la estimulación ambiental insistente pueda llegar a tener algún efecto sobre estos individuos.

Se han identificado una serie de tipologías típicas expresadas por los afectados. A continuación, se describen las más comunes, algunas de las cuales han sido reportadas indirectamente en documentos antiquísimos. No obstante, los investigadores señalan que resultaron sorprendidos ante la aparición constante de nuevas variedades. Además, un individuo puede expresar más de una tipología a la vez o a lo largo del tiempo.

1. El Pobrecito
Clave para identificarlo: YO NO FUI
Síntomas característicos: negación de la responsabilidad, sensación de soledad y de incomprensión, transferencia de la culpabilidad.
2. El Homero
Clave para identificarlo: cerveza
Síntomas característicos: remitirse a la serie de televisión.
3. El Perro
Clave para identificarlo: persigue traseros
Síntomas característicos: obsesión con el apareamiento, poligamia enfermiza, ausencia de culpabilidad.
4. El Machín
Clave para identificarlo: mami, papi tiene hambre
Síntomas característicos: transmutación generalizada de la pareja en su nueva madre.
5. Los Hijos de Prostitutas
Clave para identificarlo: hijuep...
Síntomas característicos: esta tipología no ha sido muy bien caracterizada dado que sus síntomas son muy diversos; sin embargo, es quizá la más común, ya que el adjetivo mencionado es amplia y frecuentemente utilizado en todo el mundo.
7. El Minimalista
Clave para identificarlo: a mí sólo me interesa una cosa...
Síntomas característicos: uso exclusivo de la capacidad intele-cual? en máximo tres áreas de interés: sexo, bebidas alcohólicas y fútbol (u otro deporte de acuerdo con las condiciones socio-políticas).
8. El Neandertal
Clave para identificarlo: UGA UGA!!!
Síntomas característicos: aunque se creía una especie de homínido extinta hace millones de años, los expertos han determinado que aún existen numerosos ejemplares neandertalenses en el mundo, quienes tienden a guiarse básicamente por el instinto en reducidas actividades, la mayoría de carácter meramente fisiológico. Alta tendencia a la violencia doméstica.
9. El Jedi
Clave para identificarlo: lleva colgando su más preciada arma
Síntomas característicos: se desvela por alardear de las características o de sus habilidades en el uso de su sable láser.
10. El Superhéroe
Clave para identificarlo: soy taaaan bueno...
Síntomas característicos: aparece y desaparece cuando menos te lo esperas, personalidad doble (una de las cuales permanece generalmente oculta), dice ser capaz de hacer cualquier cosa (pero a nadie le consta), rapidez sobrenatural para efectuar los trabajitos, domicilio y origen desconocidos por los(as) fans.
11. El Vampiro-Parásito
Clave para identificarlo: slurrrp...
Síntomas característicos: ataca de sorpresa con ofrecimientos o tácticas imposibles de rechazar, convierte a la pareja en su igual o algo similar si le resulta de alguna utilidad, y la abandona cuando se aburre o le apetece algo diferente. No le causa ningún bien a su pareja y usualmente le drena la personalidad, el dinero y la voluntad de vivir. En algunos casos mata a su pareja una vez que ha consumido todos sus recursos.
12. El Bombillo
Clave para identificarlo: quiero... / no sé...
Síntomas característicos: bloqueo intelectual, obediencia innata, se enciende y se apaga con el más simple de los estímulos. Esta variedad es característica de las etapas más graves de la enfermedad, cuando el esponjamiento del contenido de la cavidad craneal ha llegado a niveles peligrosamente altos, reduciendo la actividad intele-cual? a una única área de interés.

Por otro lado, el agente infeccioso parece no afectar una pequeña región del contenido de la cavidad craneana del género masculino. Esta única región que no padece el mencionado esponjamiento, parece ser incluso estimulada por la enfermedad, especialmente en los casos más graves. Esto se refleja en un aumento del coeficiente sexual del individuo. Aquellos con un alto coeficiente sexual han llegado a desarrollar herramientas para expandir la transmisión de la enfermedad, que incluyen aparatos de transmisión tan complejos como los night clubes, la pornografía en todas sus formas y otras estrategias de marketing como los lady’s night. Todo ello ha propiciado una dispersión muy efectiva y letal de la enfermedad, por lo que la misma ha llegado ha convertirse en una pandemia difícil de controlar. Estas estrategias de dispersión pasan desapercibidas ante la mayoría de la población femenina, y aquellas que se atreven a denunciarlas son perseguidas y eliminadas. Evidencias históricas (como la cacería de brujas en la época de la Inquisición) indican que el proceso de eliminación de las denunciantes es de origen antiguo, y ha llevado a las mismas al borde de la extinción en la actualidad.

En el caso de las mujeres afectadas, la sintomatología es de mayor complejidad, especialmente en lo que se refiere a la identificación de la misma, pero los investigadores señalan que la principal característica es un esponjamiento similar del cerebro, relacionado con pérdida de la percepción moral y un acercamiento peligroso a la forma de pensar de la población masculina afectada (traducido en una evidente reducción de la actividad neuronal). Se incluyen además otros síntomas como incapacidad de distinguir entre la verdad y la mentira, exhibicionismo enfermizo, abandono del sentido de superación personal, adopción de las conductas del macho para inhibir la tendencia de abandono del mismo y/o la competencia con otras féminas, obsesiones diversas, celos, actitud posesiva y distorsión grave de la realidad mediada por las directrices impuestas por la población masculina. Se recuerda al lector que las investigaciones en esta área son escasas y que esta caracterización debe aún ser profundizada; no obstante, algunas tipologías incluyen: El Ama de Casa, La Marge Simpson, La Madre de los hijos de prostituta, La Solitaria, La Pobrecita, La Modelo/Cantante/Actriz y La “qué queda”.

Los expertos se cuestionan, dada la evolución social e histórica de la enfermedad, así como las dimensiones pandémicas de la misma, si alguna vez podrá ser contrarrestada. Sin embargo, las directrices sociales, culturales y psicológicas que dictan la dispersión y tolerancia de esta patología en la sociedad parecen anular cualquier posibilidad de erradicación. No obstante, los autores esperan que la divulgación de este artículo tenga algún impacto positivo en los afectados, ya que el primer paso para la recuperación es reconocer el problema. Los autores solicitan a los lectores reportar los casos de inmunidad para que pasen a formar parte de un grupo de ayuda que permitirá evitar la extinción de esta tipología, y a los afectados que estén interesados en una cura se les insta a participar en el grupo Penianos Anónimos.

* Se aclara que el equipo de investigadores está conformado por tres mujeres heterosexuales (todas expuestas en diferentes grados a algún foco de infección, y demostrando niveles bajos de contaminación), dos caballeros heterosexuales (uno de ellos en estudio para comprobar si se trata de un raro caso de inmunidad total) y un tercero homosexual (actualmente formando parte del programa de desintoxicación del síndrome debido a una larga exposición a diversos focos de infección). De esta información se infiere la imparcialidad de dicho equipo, y se hace especial énfasis en que este estudio no pretende insultar ni ofender a ningún individuo de ningún género ni de ningún tipo de orientación sexual.

lunes 25 de febrero de 2008

La Verdad Desencadenadora




Algunos se preguntarán porqué inicié este blog... Las razones son múltiples, pero una circunstancia muy particular me hizo tomar la decisión de publicar la verdad... Aquí está una reproducción más o menos fiel de lo que sucedió...

Lunes 25 de Febrero, 2008

Madrugada, hora indefinida.
Mi teléfono celular suena en repetidas ocasiones. Una leve indigestión me mantiene semidespierta en un estado de malestar físico y mental. Apago el aparato sin darme cuenta.

Temprano por la mañana.
Enciendo mi teléfono para darme cuenta de que tengo 5 llamadas perdidas, todas de un número privado. Las ignoro. Estoy acostumbrada a ellas. No suelen ser personas agradables. Me alisto y estoy casi dispuesta a salir. El malestar regresa y decido quedarme a trabajar en casa, de todos modos estoy atrasada con el trabajo de investigación.

Sigo con mi día. Más llamadas. Descarto los conocidos con números bloqueados. Nada. Mierda. Creía que estas cosas ya no iban a suceder más. Durante cierto tiempo después de aquella situación fatídica recibí numerosas llamadas de números tanto privados como identificados, llamadas en las cuales recibí amenazas, humillaciones, ofensas, mentadas de madre y más... Coliformes.

Mientras sostengo el teléfono en mis manos para eliminar el tedioso pitido que me indica la presencia de las dichosas llamadas, me sobresalto con un sonido distinto que me indica una llamada entrante. Coliformes. Ya he pasado por esto. Si no contesto, pasarán molestando todo el día. Contesto.

-¿Aló? (un poco amenazador, como diciendo: "¿Qué quiere?")
- Esteee, ¿Lilith? (voz masculina, ronca, un poco gangosa)
-¿Ajá?
-Lilith, le habla Fulanito... (comienza a hablar rápido mientras yo estoy a punto de colgar)... Hey, ¡no cuelgue! Vea, no quiero molestarla, pero es que Augusto está muy enfermo en el hospital desde hace rato y yo pensé que tal vez a ud le importaría saber...
-Ajám... ... ¿Y qué?
-Diay, no, nada, que a todos nos parece muy carep... de su parte que el mae ya está en las últimas y ud ni siquiera ha llamado para decir nada...
-Yo no sé nada.
-Sí claro, no venga con esas (llantos), mentira que no va a saber... (sonido de mucosidades acompañado de una larga de serie de insultos)
-Bueno y ¿qué quiere que haga? Mae, la verdad, estoy muy ocupada, gracias por avisarme, adiós.

Cuelgo.

Sigo con mi día. Me siento a trabajar. No me concentro. Me pongo a pensar. Coliformes. Sea como sea, sembraron la semilla de la duda. ¿Qué hago? Rayos. Si no llamo, me voy a sentir culpable. Si llamo, me voy a sentir idiota, estoy segura de que es una de sus bromitas. El tipo este y yo ya no tenemos nada, ni siquiera somos amigos, ni siquiera nos hemos hablado en meses. Pero... Los años que estuvimos juntos implican que no puedo pretender que no me importa... Coliformes.

Marco su celular. "El celular llamado se encuentra apagado o está fuera del área de cobertura..." Coliformes.

Llamo a su casa. "¿Aló?". Coliformes. Una voz de mujer joven. Doble coliformes. Esto sí que es un problema... Pero ya me pegué el color, no quiero colgar y quedar como estupidita. COLIFORMES.

-¿Aló?
-Sí, buenas (MIERDA), ¿Margarita?
-¿Ajá?
-Hey, hola, te habla Lilith.
-Ahhhh, ¿como está?
-Bien, bien (BS). ¿Augusto está por ahí?
-Ehhh, nooo salió...
-Ahm. Margarita, vea, es que yo me enteré que Augusto está muy enfermo, y nada más llamaba para ver si estaba bien.
-Eh, Diay, no, él se encuentra bien...
-Ah, bueno, qué dicha... Diay, ud sabe que uno se preocupa.
-Sí, claro, claro... Pero, disculpe, ¿cuál Lilith?
-(Sure, pretend you don't know) Diay, Lilith Génesis... (Mezcla de ironía y aburrimiento)
-AHHHHH.... Mucho gusto...
-Ajá (Yeah, right)
-Pero, ¿cuándo le dijeron que estaba enfermo?...
-Bueno, dígale que yo llamé para saludar y para saber si estaba bien.
-Sí, sí, claro.
-OK (Of course).

Cuelgo. COLIFORMES. Claro. Ya lo sabía, una bromita más. Nadie me tiene de estúpida preocupándome por... Bueno. Me pongo a pensar en los motivos... ¿Quién fue el de la idea? ¿Qué buscaban con esto? Sabían muy bien que yo me iba a preocupar... No voy a pretender que 7 años de experiencias se fueron a la basura. No. Yo noy así. Yo no le daría la espalda a ninguna persona que haya formado parte de mi vida, por pequeña o insignificante que haya sido su presencia. No. Puedo alejarme físicamente de las personas, especialmente de las que me hacen daño, pero en mi corazón y mi alma siempre habrá un espacio para ellos. Aunque sea solo para recordarlos. Nada más espero que mi llamada no cause problemas.... COLIFORMES. Claro, eso era... O al menos eso consiguieron, según aconteció poco después.

Medio día.
5 llamadas perdidas. Todas de Augusto. Me lo supuse. Quizás me llama para agradecerme por preocuparme (LOL, -subrayo el sarcasmo-).

-¿Porqué ud llamó a Margarita a decirle que ud y yo todavía nos hablamos y nos vemos, que ud y yo todavía tenemos una relación?
-¡¿QUÉ?! ¡Yo no he dicho nada de eso!

No lo puedo creer. Simplemente no lo puedo creer. Aparentemente, según Margarita, yo volví a llamarla y le dije un montón de cosas similares. NO LO PUEDO CREER. No sólo eso; aparentemente, los suegros estaban con ella y "escucharon" cuando yo le "dije" esas cosas. El descaro simplemente no tiene nombre. Evidentemente, es una completa MENTIRA. No hay nada que aborrezca más que la mentira.

Mi molestia va más allás de los límites de la locura. Nadie me tiene. Nadie me tiene. Era obvio que era mentira. Obvio. Obvio. Obvio. Estúpida. Yo llamé con las mejores intenciones del mundo, ¿para que me salgan con estas? ¡NO ME JODÁS!

Conclusiones:

1. Sr. Augusto: Saque ud los registros de llamadas a su casa o vaya pida las mías si quiere. Se va a encontrar una única llamada. UNA. Yo no tengo nada que esconder. Evidentemente, alguien le está mintiendo y se puede comprobar que no soy yo. Me atrevo a decir que si tu pareja "no te permite" hablar con alguien y te inventa mentiras al respecto, existe un problema mayor subyacente. Mejor sácate primero la paja que tienes en el ojo para que en adelante veas a los demás con más claridad. Yo lo hice.

2. Si yo quisiera causar problemas, o decirle cosas a alguien, recuerden que yo soy mucho más inteligente... Yo no hubiera inventado semejante estupidez, mucho menos algo que se puede comprobar que es mentira. Yo ni siquiera tengo que inventar nada, si quiero hablar coliformes de Augusto, simplemente tengo que decir la verdad y nada más que la pura, cruda y asquerosa verdad.

3. Manipular la verdad para obtener información es un arte femenino. Sin importar que tan buena o mala sea una mujer para ello, existen dos tipos de mujeres que utilizan este arte: las que desconfían de su pareja y las que no confían en sí mismas. ¿Ud, Margarita, de cuál tipo es? Lo siento mucho, pero yo no soy una persona que pueda ser intimidada fácilmente, y si me van a inventar mentiras me voy a defender. Téngalo por seguro. Ah, y no, como dije anteriormente, Augusto y yo no hemos hablado del todo desde hace alrededor de seis meses; y no nos hemos hablado en buenos términos desde hace más de un año. Just in case you were wondering... I mean, why lie? You just had to ask...

4. No. NO. NOOOO. Simplemente porque no puedo hacer oídos sordos ante la posibilidad de que un antiguo amigo se encuentre mal, eso no significa que haya algo más por detrás. No voy a interferir con la vida de esa persona, pero si me dicen que alguien que solía ser (sobretodo) mi "amigo" se está muriendo, no voy a ignorarlo. Bueno, quizá de ahora en adelante sí lo haga... Es decir, no me van a tomar el pelo dos veces...

Nada más espero que no les pase como a Juanito y el Lobo...

¿Realmente creían que me iba a quedar calladita?




El Génesis de la Verdad

¡HOLA!


Mi nombre es.... Mi nombre no es importante, no define quién soy y darlo por adelantado suele precipitar reacciones prejuiciosas de diferente naturaleza en los posibles lectores. Mi nombre no es importante, pero así empieza la gente esta cosas, así que digamos que me llamo Lilith. Es un nombre feo, sí, pero me gusta. Me gusta porque en algún lugar leí una historia que relata cómo, al principio de la creación, dios hizo al hombre y a la mujer. Él se llamaba Adán y ella se llamaba Lilith. Ella era hermosa, inteligente, fuerte, valiente, decidida, independiente y en resumen: perfecta. Ambos gozaban de igualdad de derechos y deberes. Sin embargo, luego de algunos meses, Adán se sintió... solo, molesto, invadido. Porque ella era perfecta, pero era mejor que él. Porque eran iguales, pero diferentes. Porque ella no era lo que él quería. Entonces Adán sacrificó una parte de sí mismo para que dios creara a una mujer que se ajustara mejor a sus... necesidades. Y así, Lilith fue expulsada del paraíso, para darle espacio a la nueva pareja, para darle la bienvenida a Eva. Y Adán fue feliz. Ahora tenía a una mujer igual de hermosa, pero menos inteligente, débil, dependiente, más joven, sumisa. Y Eva fue muy infeliz-feliz por siempre. Y sus descendientes masculinos por siempre fueron felices y sus descendientes femeninas por siempre y hasta el fin del mundo fueron infelices-felices en un valle de lágrimas llamado La Tierra. La reacción de Lilith fue en parte de indiferencia, porque no necesitaba a Adán para nada; y en parte de venganza, porque había sido traicionada. Eventualmente, Adán y Eva fueron también expulsados del paraíso... Algunos medios hicieron circular el dichoso cuento de la manzana y asunto arreglado: la culpa fue de Eva. Pero lo que realmente sucedió... esa es otra historia que retomaré algún día. Quedemos en que Lilith no se iba a quedar con el clavo y en que Eva se dio cuenta de que a ella le tocó la peor parte. Además de la obvia analogía personal, me gusta creer que la sangre de Lilith corre por las venas de algunas de nosotras. Me da la esperanza de que no todo está perdido.

Constantemente, desde el principio de los tiempos y a lo largo de todo la historia, personal y masiva, los seres humanos nos hemos cuestionado el porqué de nuestra existencia. Una y otra vez cuestionamos el milagro de estar vivos y de respirar cada día un nuevo aire en este valle de lágrimas. Una y mil religiones proclaman ese otro cuento de que la vida es dura pero que hay que ser buenos para que cuando muramos vayamos al cielo, o reencarnemos en una mejor vida, o subamos a otro mejor nivel de existencia o cualquiera otra de esas historias, antiguas como la historia misma de la humanidad. Pero... No existen pruebas de esa mejor vida, del cielo... Nada. Mientras tanto, un gran profeta dijo hace más de dos mil años que estábamos aquí para amar y ser amados. Dos mil años. Crearon una religión en su nombre, y con ello engendraron más muerte, destrucción, caos y odio de los que jamás habían existido en este mundo. Dos mil años.

El cielo... Ja. El infierno. Doble ja. La tierra. Nosotros mismos creamos este valle, con las lágrimas derramadas por nuestros ancestros. Nosotros mismos nos seguimos hundiendo, creando nuestro propio infierno. Pero, ¿y la promesa de una vida mejor? La respuesta está en cada uno de nosotros. La promesa somos cada uno de nosotros. El milagro es la vida que vivimos. Estamos aquí para amar y ser amados. Lo demás.... Todo lo demás sobra. Amar y ser amados... Pero este no es un blog de religión... NO.

Ahora, ya habiendo planteado una rápida descripción de lo que no se incluirá en este blog, hago constar que este es mi post de iniciación. Un año después de una serie de circunstancias que me cambiaron la vida, he decidido sacar la verdad a la luz. Es evidente que todos los involucrados continuaron con sus vidas, incluyéndome a mí. No obstante, la espinita, la maldita espinita no se va.

Ellos hicieron públicas sus verdades.


De ahora en adelante, yo voy a hacer públicas las mías.