Un día después de que las entradas salieran a la venta, nos encontrábamos haciendo fila en un supermercado en Heredia. Faltaban 15 min para que cerraran las cajas y estábamos un poco preocupados de que no nos atendieran. Un par de muchachos con camisetas negras estampadas con la cara de Eddie (¿o Eddy? No estoy segura...) se encontraban casi de primeros en la fila. Una par de minutos después, pasaron a la par mía tirándose del cabello con las manos... Intercambié una mirada de pánico con Nino: ¿será que ya no hay entradas? ¡No puede ser! Salgo disparada y alcanzo a uno de los chicos:
- ¿Hey, qué pasa, ya no hay entradas?
-No, sí hay, pero sólo se pueden comprar con tarjeta
- Ahhhhhhhh bueno, gracias.
El chico sale huyendo y... entonces se me ocurre que yo pude haberle ofrecido comprarle la entrada... Una punzadilla de culpa me asalta en el pecho, pero lo dejo pasar. Regreso a la fila y le explico la situación a Nino. Noto cómo se le desdibuja el terror de la cara y lo suplanta una expresión de mayor tranquilidad. Más fila. Mucha fila. Fila eterna. Al fin, la caja.
- Buenas, ¿entradas para el concierto de Iron Maiden?
- Ajá, ¿para dónde sería?
- Platea, por favor.
- Nooo, platea está agotada. En este momento le ofrezco VIP y Sombra.
- Ahmm, esteee (interrogo a Nino con la mirada)...
- Muchacha, ¿nos da un segundo?
- Sí claro, nada más quédese a un lado de la fila y ya los vuelvo a atender.
- ¿Tons qué? Diay, será sombra, en gramilla no voy a ver nada.
Nino: - Sí, sí, llamemos a Manolo a ver si también le parece.
Nino: - ¿Manolo? Hey ya no hay entradas... (picture the answer) No, no, es broma. Sólo hay sombra y VIP. Ok. Ok. Eso estábamos pensando. Ok. Bueno. Ciao
En ese momento aparecen los dos muchachos de las camisetas negras con el bicho en la espalda. Intercambiamos la obvia conversación, intercambiamos el dinero correspondiente y compramos las entradas. Los chicos nos agradecen con el alma y todos nos sentimos eufóricos. Nos vamos para la casa a escuchar Fear of the Dark.
Mucho tiempo después....
Otra vez haciendo fila. Esta vez Manolo llegó primero con Luisillo, a las 7 a.m., para guardar campillo. Me escapo del brete a medio día, ya lista con mi camiseta negra. Llegamos en taxi al Estadio, mejor no preocuparse por dónde parquear mi hermoso armatoste. Gente con camisetas negras por todo lado. Me recuerda un pasaje de Harry Potter (sí, me gusta, ¿y qué?) dónde los magos invaden Inglaterra. Increíble. Jamás me imaginé que existieran tantísimos metaleros-rockeros en este país invadido por el reggueatón. Nos invade la emoción. ¡Qué chiva va estar esto!
Llegando al Estadio, es casi imposible caminar. Olor a heces y orina. Cerveza. Mota. De todo. Gente cantando, gente brincando, gente vomitando, gente ebria, gente sobria, gente cansada, todo tipo de gente de toda Centroamérica, todos hermanos, todos amigos; especialmente, todos eufóricos. Algunos pleitos menores, un par de coscorrones por aquí y por allá (en todo momento involucrados los guardas del Estadio, unos tipos que aplican la ley de la selva en todo momento, hasta con el más inocente de los corderos). Encontramos a Manolo en la fila. Vamos a almorzar. La Mc, la BK, 2x1, todo está lleno a reventar. El súper de la esquina, la lico del semáforo, lo que no está lleno está cerrado. Caminamos, nos topamos una soda. Lleno. Un lugar dónde venden pollo (guaca, pero ni modo). También lleno. Gente con camisetas negras por todo lado. Caminamos y caminamos hasta llegar al Mas. A un lado vemos un restaurante-bar donde terminamos comiendo un arroz cantonés indecente. Regresamos.
Fila. Fila. Fila. “MAIDEN, MAIDEN”, “¡PUERTA, PUERTA!”. Más fila. FILA. Los coros nacen y se apagan a cada instante, cada vez más intensos, más cercanos, más desesperados. Un señor extranjero vomita a mi lado. Se limpia el vómito del panta y del cuerpo con un pedazo de papel periódico. “¡PUERTA, PUERTA!”. Abren las puertas. Vamos entrando como de diez en diez. Fila de nuevo. FILA. FILA. FILA. Los que van subiendo arman show desde las gradas, enseñando las nalgas, el brassier, el pecho, levantando las manos con los dedos índice y meñique levantados... Todo un espectáculo a la tica. Una muchacha que no quiere enseñar nada recibe un coro diciendo: “Es un mae, es un mae”.Su acompañante la convence de levantarse la camisa. Otro coro ensordecedor responde: “OTRA, OTRA”. Vamos avanzando muertos de risa. Llegamos a la entrada, dónde nos quitan el agua que acabamos de comprar. Al tipo que va al frente le quitan el desodorante que lleva en el bolso y a la muchacha que tengo al lado le quitan la cámara fotográfica y la tiran al suelo con el resto de chunches “decomisados”.
Ya adentro, una señora muy corpulenta me requisa hasta los dientes. O sea, no era para tanto, mi ropa justa no requería semejante toqueteada. Nos ubicamos en el centro del centro. Súper bien. Un poquillo arriba, eso sí. Pero tenemos una panorámica genial del escenario, de la gramilla y del Estadio en general. En la fila adelante, unos niños escapados de la escuela. Atrás, atrás... Creo que no me fijé. Al lado, unas pintillas que se fumaron un puro tras otro de marihuana desde que llegaron. Me apestaron la ropa y el pelo. Me perdonan a los que les gusta, pero a mí esa porquería me parece que huele asqueroso. Del otro lado, otros compas. Esperamos. Esperamos.
Seguimos esperando. Me pega el sol de la tarde en la pura cara. Todos en nuestras camisetas absorbentes del calor, nos estamos asando. Me ahogo de la sed. Pago 1.500 colones por una Gin. Qué desgraciados. Esperamos. Esperamos. Más coros de “MAIDEN, MAIDEN”, pero aislados, apagados. Por los parlantes suena una mezcla ridícula de música electrónica con metal y rock. Los abucheos y aplausos para el DJ son intermitentes. Más espera. Nos entretenemos viendo a los que van entrado a gramilla. Entraban corriendo, también como de diez en diez, y cada cierto tiempo se caía alguno. No hace falta describir el abucheo y las risas del Estadio. Por todo lado, mucha gente pasó el rato lanzando botellas, cajas de pizza y basura en general a los que estaban más abajo. El público seguía la trayectoria de los proyectiles y emitían una exclamación cuando pasaban cerca de o “se volaban” a alguien. ESPERAMOS. Cantamos algo.
Se apagan las luces. Muchos coros, mucha expectativa, mucha energía. Empieza a cantar una muchacha desconocida, muy genérica. Muy plana. Muy... nada. La gente saltó y aplaudió al inicio de la primera canción, y al finalizar, todos en gradería nos volvimos a sentar. La presentación terminó sin pena ni gloria. Al menos demostramos que los ticos somos muy respetuosos, aunque al final de cada canción lanzábamos un coro estridente de “MAIDEN, MAIDEN”.
Finalmente, a lo que vinimos. Los gritos, los coros, los brincos... la estructura misma del Estadio vibraba con nosotros. Era como tratar de apagar fuego romano con agua, el calor no se apagó en ningún momento, más bien aumentaba continuamente. Los que estuvieron ahí saben que la experiencia no se puede poner en palabras. Una canción genial tras otra, coreadas todas de manera ensordecedora, haciendo incluso imposible distinguir la voz de Dickinson en medio del griterío. El sonido sí estaba un poco bajo, al menos para nosotros allá arriba. Al final, desde mi asiento, era como si fuéramos invitados privilegiados en un karaoke masivo dirigido por la banda, porque casi que sólo se escuchaba la música al fondo de los coros colectivos. Un mar de brazos y manos al aire llenaba la gramilla. Los juegos de luces en el momento oportuno dirigían los aplausos y coros. Mierda, este chunche se va a caer, qué hp, cómo se mueve este Estadio. Bueno, brincando no se siente. Todos nos abrazamos coreando Fear of the Dark. La ola. Otra ola. Todo un espectáculo. Se fueron casi sin despedirse. Creo que todos no podíamos creer que realmente había terminado.
Lo que aprendí: si tienes miopía, no te olvides de llevar los anteojos al concierto!!! De los señores lo único que ví fueron figuritas brincando por el escenario!!! Si no fuera por las pantallas no hubiera distinguido nada!!! (Bueno, a Eddie -ah, sí, ya me acordé cómo se escribía- sí lo ví bien).
viernes 29 de febrero de 2008
Karaoke Colectivo con Iron Maiden
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11 Verdades:
Con esa narracion yo ya me sentia en el Estadio cantando!!
muy bueno gracias x compartir su experiencia..
ah y la columna se ve mejor que todo el contenido..
osea tengo que "scroll down" para ver los post.. =) buen blog!!
ademas en configuracion>comentarios..
arregle esto.. ponga que se abra en la misma pagina, no en una nueva ventana y ademas que no tenga verificacion de palabra..
tuanis! =)
Tuanis Nitos! Ya arreglo lo de los comentarios, pero no te entend� lo otro... Gracias por ayudar a que este sitio sea mejor!
busque en Diseño>Editar HTML
ahi busque dandole ctrl+F y pone esto.
}#main {
width:420px;
float:right;
padding:8px 0;
margin:0;
word-wrap: break-word;
overflow: hidden;
}
y lo cambia por esto..
}#main {
width:410px;
float:right;
padding:8px 0;
margin:0;
word-wrap: break-word;
overflow: hidden;
}
Qué copado!
Nitos: ya te entendí, gracias por el tip, pero si cambio ese asunto se me desconfigura la columna... Ahí voy aprendiendo!
Caro: ¿qué significa copado? Perdón por la ignorancia...
copado=tuanis, chiva
bueno esta bien.. jaja ahi uno aprende
Qué raro que sale al principio todo el espacio en blanco....
Por cierto, está usando mi plantilla!! Copiona!!!
CUando le dijo por tel a Manolo que ya no había entradas, me imagino la expresión de terror en su rostro... Pobrecito, los piores 3 segundos de su vida!!!!
Por certo, según leí de bloggers, ellos llegaron el mismo día... temprano, pero el mismo día, si hubo conocidos míos que hicieron fila desde el lunes en la mañana y otros desde el domingo (Será cierto?)
Bueno, recordá que también había de Centroamérica. COSTA RICA ES 100% REGGAETÓN!!! (Ehhh, el que se siente orgulloso)...
Jajaja, arroz cantonés indecente, jajajaja... Y Dios, el pasaje de Harry Potter, oh mein Göd (no, no es alemán).
Se limpia el vómito del panta , jajaja, lo cuenta como lo más normal del mundo. Suena como a un capítulo de Seinfeld donde no pasa nada, pero pasa de todo.
"ES UN MAE, ES UN MAE"... palabras inmortales de unos pachucos... lo recordaré hasta que muera...
Jajaja, bueno, muy divertida la reseña. Y qué divertido que está lo del síndrome del cerebro peniano... Lástima que mi comentario en ese momento ya no está con nosotros :'(
De verdad que fue algo unico, yo grité como tenia tiempo de no hacerlo :D
Nitos: ud usa firefox? Es que yo tengo explorer y mis columnas se ven bien, pero ayer las ví desde firefox y estaba todo desconfigurado, así que AHORA sí te entendí.
UAS: gracias por tus comentarios siempre tan enriquecedores y graciosos!!! Y sí, que lástima tu comentario del síndrome...
Ticovago: pura vida por la visita!
JAJA.. ok
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