miércoles 27 de febrero de 2008

Artículo Científico

Journal of Nonsense Medicine

2008, volumen 1: 1-5

Lilith Genesis et al.

Síndrome del Cerebro Peniano


Enfermedad de origen incierto que afecta a un alto porcentaje de la población masculina mundial. Estudios recientes han demostrado que también se puede expresar en las mujeres en diversos niveles y con algunas variantes en la sintomatología según se indica más adelante. Se ha determinado que la enfermedad es altamente contagiosa, con un índice de contagio de casi el 99% de los individuos expuestos a un foco de infección. La transmisión es de origen diverso, incluyendo estímulos en las vías olfativa, visual, táctil y auditiva. Investigaciones de avanzada han sugerido la existencia de individuos con resistencia a la enfermedad en diversos niveles, e incluso se han reportado casos excepcionales de inmunidad total. Sin embargo, los investigadores aún debaten la veracidad de esta afirmación, y admiten la posibilidad de que se trate de un grupo en peligro de extinción. Además, se señala que la orientación sexual no excluye a los sujetos de padecer algunos de los síntomas del síndrome del cerebro peniano*.

Dicho contagio puede ser tanto de tipo directo como indirecto, resultando de exposiciones incluso de corta duración y con casos particularmente graves en personas que han estado expuestas durante largos períodos de tiempo, ya que el agente infeccioso tiene un efecto acumulativo.

Los investigadores lamentan informar que no existe cura conocida.

La enfermedad fue descubierta por la autora de este artículo y un grupo de colaboradores, quienes determinaron que muchos de los problemas que estaban enfrentando en sus respectivas investigaciones eran causados por un agente infeccioso de origen desconocido cuya sintomatología fue denominada “síndrome del cerebro peniano”. Dichos síntomas son desencadenados por una reacción inmu-NO-lógica en el hospedero caracterizada por un esponjamiento del contenido de la cavidad craneal, e incluyen episodios frecuentes de tensión de los músculos del área de la entrepierna, secreciones uretrales recurrentes, lagunas mentales insistentes relacionadas con una tendencia al consumo excesivo de bebidas fermentadas y/o destiladas (y otras similares), verborrea, dislexia (principalmente expresada en una incapacidad moral para distinguir entre la verdad y la mentira), exageraciones e incongruencias, desórdenes del sueño, tortícolis recurrente por un uso excesivo y repentino de los músculos del cuello, trastornos de la vista que incluyen perturbaciones del enfoque ante la insistencia de los afectados de tratar de ver con un ojo en una dirección y con el otro en otra dirección (“bizcosidad”) o el deseo de tener ojos en la nuca. Obsesión con los deportes y los aparatos electrónicos y mecánicos. Regresiones a la etapa neonatal caracterizados por un deseo irrefrenable de ver, tocar y probar glándulas mamarias, especialmente las de gran tamaño. Algunos afectados descuidan la higiene personal y la de sus alrededores, mientras otros padecen de vigorexia y otros trastornos relacionados con una percepción desmesurada de su ego y/o de sus partes “privadas”. Algunos de los casos más graves expresan agresiones a la pareja y/o a terceros y/o a sí mismo.

El agente infeccioso parece tener una alta capacidad de adaptación biológica/tecnológica, ya que suele transmitirse del afectado a sus aparatos electrónicos y mecánicos, causando apagones y desperfectos de celulares y afines, borrado paranormal de archivos y todo tipo de información electrónica comprometedora, síndrome de abstinencia ante la incapacidad de utilizar dichos aparatos y paranoia del afectado para impedir que la pareja tenga acceso a los mismos.

El origen de la enfermedad es desconocido, pero se especula la intervención de factores tanto ambientales como genéticos que disparan la reacción inmu-NO-lógica. En el caso de los factores genéticos, estos parecen estar ausentes en los raros casos de inmunidad total a la enfermedad, pero no se descarta que la estimulación ambiental insistente pueda llegar a tener algún efecto sobre estos individuos.

Se han identificado una serie de tipologías típicas expresadas por los afectados. A continuación, se describen las más comunes, algunas de las cuales han sido reportadas indirectamente en documentos antiquísimos. No obstante, los investigadores señalan que resultaron sorprendidos ante la aparición constante de nuevas variedades. Además, un individuo puede expresar más de una tipología a la vez o a lo largo del tiempo.

1. El Pobrecito
Clave para identificarlo: YO NO FUI
Síntomas característicos: negación de la responsabilidad, sensación de soledad y de incomprensión, transferencia de la culpabilidad.
2. El Homero
Clave para identificarlo: cerveza
Síntomas característicos: remitirse a la serie de televisión.
3. El Perro
Clave para identificarlo: persigue traseros
Síntomas característicos: obsesión con el apareamiento, poligamia enfermiza, ausencia de culpabilidad.
4. El Machín
Clave para identificarlo: mami, papi tiene hambre
Síntomas característicos: transmutación generalizada de la pareja en su nueva madre.
5. Los Hijos de Prostitutas
Clave para identificarlo: hijuep...
Síntomas característicos: esta tipología no ha sido muy bien caracterizada dado que sus síntomas son muy diversos; sin embargo, es quizá la más común, ya que el adjetivo mencionado es amplia y frecuentemente utilizado en todo el mundo.
7. El Minimalista
Clave para identificarlo: a mí sólo me interesa una cosa...
Síntomas característicos: uso exclusivo de la capacidad intele-cual? en máximo tres áreas de interés: sexo, bebidas alcohólicas y fútbol (u otro deporte de acuerdo con las condiciones socio-políticas).
8. El Neandertal
Clave para identificarlo: UGA UGA!!!
Síntomas característicos: aunque se creía una especie de homínido extinta hace millones de años, los expertos han determinado que aún existen numerosos ejemplares neandertalenses en el mundo, quienes tienden a guiarse básicamente por el instinto en reducidas actividades, la mayoría de carácter meramente fisiológico. Alta tendencia a la violencia doméstica.
9. El Jedi
Clave para identificarlo: lleva colgando su más preciada arma
Síntomas característicos: se desvela por alardear de las características o de sus habilidades en el uso de su sable láser.
10. El Superhéroe
Clave para identificarlo: soy taaaan bueno...
Síntomas característicos: aparece y desaparece cuando menos te lo esperas, personalidad doble (una de las cuales permanece generalmente oculta), dice ser capaz de hacer cualquier cosa (pero a nadie le consta), rapidez sobrenatural para efectuar los trabajitos, domicilio y origen desconocidos por los(as) fans.
11. El Vampiro-Parásito
Clave para identificarlo: slurrrp...
Síntomas característicos: ataca de sorpresa con ofrecimientos o tácticas imposibles de rechazar, convierte a la pareja en su igual o algo similar si le resulta de alguna utilidad, y la abandona cuando se aburre o le apetece algo diferente. No le causa ningún bien a su pareja y usualmente le drena la personalidad, el dinero y la voluntad de vivir. En algunos casos mata a su pareja una vez que ha consumido todos sus recursos.
12. El Bombillo
Clave para identificarlo: quiero... / no sé...
Síntomas característicos: bloqueo intelectual, obediencia innata, se enciende y se apaga con el más simple de los estímulos. Esta variedad es característica de las etapas más graves de la enfermedad, cuando el esponjamiento del contenido de la cavidad craneal ha llegado a niveles peligrosamente altos, reduciendo la actividad intele-cual? a una única área de interés.

Por otro lado, el agente infeccioso parece no afectar una pequeña región del contenido de la cavidad craneana del género masculino. Esta única región que no padece el mencionado esponjamiento, parece ser incluso estimulada por la enfermedad, especialmente en los casos más graves. Esto se refleja en un aumento del coeficiente sexual del individuo. Aquellos con un alto coeficiente sexual han llegado a desarrollar herramientas para expandir la transmisión de la enfermedad, que incluyen aparatos de transmisión tan complejos como los night clubes, la pornografía en todas sus formas y otras estrategias de marketing como los lady’s night. Todo ello ha propiciado una dispersión muy efectiva y letal de la enfermedad, por lo que la misma ha llegado ha convertirse en una pandemia difícil de controlar. Estas estrategias de dispersión pasan desapercibidas ante la mayoría de la población femenina, y aquellas que se atreven a denunciarlas son perseguidas y eliminadas. Evidencias históricas (como la cacería de brujas en la época de la Inquisición) indican que el proceso de eliminación de las denunciantes es de origen antiguo, y ha llevado a las mismas al borde de la extinción en la actualidad.

En el caso de las mujeres afectadas, la sintomatología es de mayor complejidad, especialmente en lo que se refiere a la identificación de la misma, pero los investigadores señalan que la principal característica es un esponjamiento similar del cerebro, relacionado con pérdida de la percepción moral y un acercamiento peligroso a la forma de pensar de la población masculina afectada (traducido en una evidente reducción de la actividad neuronal). Se incluyen además otros síntomas como incapacidad de distinguir entre la verdad y la mentira, exhibicionismo enfermizo, abandono del sentido de superación personal, adopción de las conductas del macho para inhibir la tendencia de abandono del mismo y/o la competencia con otras féminas, obsesiones diversas, celos, actitud posesiva y distorsión grave de la realidad mediada por las directrices impuestas por la población masculina. Se recuerda al lector que las investigaciones en esta área son escasas y que esta caracterización debe aún ser profundizada; no obstante, algunas tipologías incluyen: El Ama de Casa, La Marge Simpson, La Madre de los hijos de prostituta, La Solitaria, La Pobrecita, La Modelo/Cantante/Actriz y La “qué queda”.

Los expertos se cuestionan, dada la evolución social e histórica de la enfermedad, así como las dimensiones pandémicas de la misma, si alguna vez podrá ser contrarrestada. Sin embargo, las directrices sociales, culturales y psicológicas que dictan la dispersión y tolerancia de esta patología en la sociedad parecen anular cualquier posibilidad de erradicación. No obstante, los autores esperan que la divulgación de este artículo tenga algún impacto positivo en los afectados, ya que el primer paso para la recuperación es reconocer el problema. Los autores solicitan a los lectores reportar los casos de inmunidad para que pasen a formar parte de un grupo de ayuda que permitirá evitar la extinción de esta tipología, y a los afectados que estén interesados en una cura se les insta a participar en el grupo Penianos Anónimos.

* Se aclara que el equipo de investigadores está conformado por tres mujeres heterosexuales (todas expuestas en diferentes grados a algún foco de infección, y demostrando niveles bajos de contaminación), dos caballeros heterosexuales (uno de ellos en estudio para comprobar si se trata de un raro caso de inmunidad total) y un tercero homosexual (actualmente formando parte del programa de desintoxicación del síndrome debido a una larga exposición a diversos focos de infección). De esta información se infiere la imparcialidad de dicho equipo, y se hace especial énfasis en que este estudio no pretende insultar ni ofender a ningún individuo de ningún género ni de ningún tipo de orientación sexual.

7 Verdades:

meleobro dijo...

que seré yo?
tengo síntomas de muchas...

Lilith dijo...

Efectivamente, un individuo contaminado puede manifestar diversos cuadros clínicos, por separado o en conjunto. Pero tranks, todos estamos contaminados!!! Cuando quieras puedes unirte a Penianos Anónimos!!!

CaRo dijo...

La puta madre que buen post! jeje.. así que no soy la única víctima de los vampiros.. me siento realmente conmovida con tu agilidad para escribir estas cosas.. me parece que voy a pasar muy seguido por acá..

Pasate cuando gustes, eres bienvenida!


Saludos desde Miespaciosolomio!

El Culé dijo...

Este post abrió mis ojos....Mi nombre es el Culé, y sufro del Síndrome del Cerebro Peniano...

Jeje muy buen post y gracias por la invitación para el Journal of Nonsense Medicine, mis colegas de la UAR y mi persona nos sentimos honrados.

Lilith dijo...

Cule: así es, hay que empezar por admitirlo.... =) UAR? Gracias por la visita!!!

Lilith dijo...

AH! Caro, gracias a vos tmb por la visita! Tuviste problemas con un vampiro-parásito? Únete a nuestro grupo "Víctimas Penianas"!

CaRo dijo...

Sí querida, así es.. salvo porque todavía estoy viva.
Ya mismo me uno al club!

Saludos desde Miespaciosolomio!